miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Qué es para mí la Cuaresma?


¿Qué es para mí la Cuaresma?


Es un tiempo propicio para ver
• cómo cultivo el amor a Dios, a los que me rodean, a la naturaleza,
• cómo me impongo medidas de autodominio y de solidaridad con los demás,
• cómo aprecio los valores y dignidad de las personas, y los valores
de las cosas,
• cómo supero falsos idealismos, destrono estrellas fugaces, trabajo en esperanza,
• cómo me dejo impregnar por el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas y no por el afán desmedido del consumismo y ambiciones,
• cómo hago de mis convicciones religiosas una vía y compromiso de fidelidades...


Es un tiempo propicio para juzgar
• por qué se da en mí tanta flaqueza o tibieza en el amor, que se torna en egoísmo,
• por qué me concedo excesivos placeres que me turban, por dentro, y me alejan de los hermanos a los que debo ayudar en sus necesidades,
• por qué menosprecio a los demás (pobres en dinero, cultura, poder, talentos) y los quiero poner a mi servicio,
• por qué acojo demasiadas fantasías, huyo de la realidad exigente y austera, y pretendo que el mundo sea para mí,
• por qué rehuyo la reflexión sobre el mensaje de Cristo que me convoca al humanismo y al divinismo de las bienaventuranzas,
• por qué me engaño haciendo de mi religión, que debería ser impulso de darme a los demás, como el de Jesús, un interés, un espectáculo, una pantalla que oculta mi verdad..


Es un tiempo propicio para actuar y comprometerme
• a barrer la tibieza-tristeza en mi vida y hacerme activo en el servicio a los demás,
• a vivir con equilibrio interior-exterior, de conciencia responsable, acercándome con buena voluntad a mis hermanos,
• a tratar a propios y extraños con delicadeza, respeto, benevolencia, amor y perdón,
• a conocer y valorar la cruda realidad de muchas personas, y de la sociedad, y no aislarme en mi castillo interior colmado de ambiciones egoístas..,
• a profundizar en el conocimiento de Cristo, de su mensaje, de su cruz, de su salvación, y a no perder el tiempo en superficialidades,
• a fusionar religión y vida, saber y creer, celebrar la fe y comprometerme con los demás, como única realidad integral que oriente mi existencia.


Estoy persuadido de que, si lo cumplo, seré feliz; si no lo hago, continuaré inmerso en la mediocridad que nada redime, nada salva, nada sana, nada engrandece, todo lo entristece.


P. Marcos Mancera