martes, 21 de febrero de 2012

Miércoles de ceniza

Te recomiendo escuchar la reflexión de este Miércoles de Ceniza en:
ORACIÓN DE LA CENIZA. 

¿A dónde vas?
¿A dónde te diriges?
¡Detente y piensa un poco!
Toma en tus manos estas cenizas,
sopla sobre ellas.

¿Qué te ha quedado en las manos?
Con un soplo...
todo se ha esparcido.
¿No lo entiendes?
¿No ves todavía tu fragilidad?
Y, a lo mejor, te crees grande...
Y, a lo mejor te sientes poderoso...
Hoy, un poco de ceniza se hace pregunta
y nos interroga
y nos invita a reflexionar
sobre la verdad de lo que somos.

Hoy, un poco de ceniza,
al comienzo de la Cuaresma,
nos grita desde lo profundo,
nos anima a buscar caminos nuevos,
a abrimos a la Palabra de Jesús,
a seguir los pasos de Jesús,
conviviendo todos como hermanos.

Señor, perdónanos, porque unas imágenes de madera,
nos recuerdan más tu presencia,
que un hermano, que un amigo necesitado.
Te confesamos, que nos cuesta descubrirte
entre los humanos.
Enséñanos, Señor,
hacia donde debemos dirigir nuestros esfuerzos.
Queremos seguir las huellas de Jesús,
Reconocemos que nos cansamos, Señor,
Lo dejamos todo a un lado y te olvidamos.
Ayúdanos para seguir en la brecha,
Por Jesucristo Nuestro Señor. A m é n.

Oración tomada de la parroquia de San Vicente -Bilbao-:

Éste es un tiempo para convencidos.
Tiempo de entrenamiento, 
de ejercicio y de lucha; 
de mochila ligera y paso rápido.


Tiempo de camino y discernimiento, 
de conversión y compromiso, 
de pruebas y encuentros en el desierto, 
en la estepa, en el silencio.


Es el tiempo de los proyectos de vida, 
de las decisiones y desmarques;
a veces, de las transfiguraciones.


Tiempo de humanidad rota y dividida 
que anhela el paraíso
o la tierra prometida. 


Tiempo de tentaciones, 
tabores y conversiones, 
traspiés, heridas y cegueras, 
perdones, restauraciones y agua viva. 
¡Todo en sólo cuarenta días!


Éste es el tiempo de las personas nuevas, 
de las que han soltado 
el lastre de ídolos secretos y falsas vanidades 
y ya sólo anhelan misericordia 
y abrazos del Padre.


 (Florentino Ulibarri, Al viento del Espíritu)

Toma una sonrisa 
y regálasela a quien 
nunca la ha tenido.

Toma un rayo de sol
y hazlo volar hasta allí 
donde reina la noche.
Descubre una fuente 
y haz que se bañe en ella 
quien vive en el lodo.

Toma una lágrima 
y ponla en el rostro 
de quien nunca ha llorado.

Toma el valor 
y ponlo en el ánimo 
de quien no sabe luchar.

Descubre la vida 
y cuéntasela a quien 
no sabe captarla.

Toma la esperanza 
y vive 
en su luz.

Toma la bondad 
y dásela a quien 
no sabe dar.

Descubre el amor 
y dáselo a conocer 
al mundo.

- Mahatma Gandhi -

ES POSIBLE CAMBIAR


Podemos decir que todo el mensaje de Jesús es una llamada al cambio. Algo nuevo se ha puesto en marcha con su venida. Dios está cerca. Su reinado de justicia, libertad y fraternidad comienza a abrirse camino entre los hombres. Desde ahora mismo, hay que creer en esta buena noticia. Hay que reaccionar y vivir de manera nueva, como hijos de un mismo Padre, como hermanos de todos los hombres.


Se nos pide dar un paso decisivo. Creer desde el fondo de nuestro ser que somos hijos de un Padre, y que nuestra felicidad y nuestro último destino es vivir como hermanos,


No se trata de corregir un determinado defecto o arrepentimos de un pecado concreto. Se nos invita a pasar de la increencia a la fe, de la pereza a la decisi6n, de la soledad a la amistad con Dios, del egoísmo al amor, de la defensa de mi pequeña felicidad a la solidaridad más radical.


Se nos llama a despertar todas las posibilidades que se encierran en cada uno de nosotros. Se nos anima a reavivar la capacidad de generosidad, desinterés y fraternidad adormecidas quizás en nuestro ser.


A veces los cristianos hemos olvidado que la fe es una llamada a crecer como personas, un estímulo a crear siempre una vida más humana. Dietrich Bonhoeffer combatía apasionadamente esa religión estéril y vacía de quienes se conforman con cualquier injusticia propia o ajena, porque, en definitiva, ya se han resignado hace tiempo, y viven esta vida sólo con la mitad de su corazón.


Siempre nuestra vida puede volver a empezar. Nunca estamos perdidos del todo. Podemos conocer de nuevo la alegría interior. Somos capaces de volver a amar con desinterés.


Sólo es necesario escuchar la llamada del Dios vivo que está resonando ya en nuestro «ser interior», es decir, en esa capacidad de escucha y de respuesta que llevamos todos en nosotros mismos, quizás sin sospecharla apenas.


Los hombres y mujeres que escuchan esta llamada comprenden que ya no podrán vivir como antes. Ese Dios que no era hasta entonces sino un desconocido o una amenaza, se les ha desvelado.


Ahora saben algo nuevo y que hoy ya apenas nadie sospecha. Que Dios es fuerza y alegría para cada una de las personas. Que Dios es la mejor noticia que una persona puede escuchar.


fuente: http://sanvicentemartirdeabando.org/cuaresma_b/ceniza/pagola.htm

OTRA REFLEXIÓN:



El día que empieza la Cuaresma, Jesús les dice a los cristianos: "No hagan el bien para que los vean. Porque si hacen el bien con esa intención, no sirve para nada". Dios quiere que hagamos el bien, pero que eso pase desapercibido. Que no se note el bien que hacemos. Y por tanto, que aparezcamos como los demás. Porque Dios está en lo escondido y ve solamente lo que se hace en lo escondido. Dios se vuelve ciego ante lo solemne, lo grandioso, lo que llama la atención.

La limosna, la oración, el ayuno se hacen, con frecuencia, de forma que quien hace esas cosas se note qué las hace. Y todo eso se hace así "con buena intención": para dar ejemplo, para hacer el bien a otros, para que la Iglesia se haga presente en la sociedad... Al Dios de Jesús no le interesa en absoluto nada de eso. Dios no quiere lo fastuoso, lo que llama la atención.

La doctrina del "mérito" ante Dios fue un mal invento de los teólogos antiguos. Con el Padre del cielo no se hacen negocios. Hacer el bien "en lo escondido" es buscar únicamente el bien de los demás, no el negocio celestial de uno mismo.