miércoles, 29 de febrero de 2012

LIBERAR LA FUERZA DEL EVANGELIO - José Antonio Pagola


LIBERAR LA FUERZA DEL EVANGELIO - José Antonio Pagola
El relato de la "Transfiguración de Jesús" fue desde el comienzo muy popular entre sus seguidores. No es un episodio más. La escena, recreada con diversos recursos de carácter simbólico, es grandiosa. Los evangelistas presentan a Jesús con el rostro resplandeciente mientras conversa con Moisés y Elías.

Los tres discípulos que lo han acompañado hasta la cumbre de la montaña quedan sobrecogidos. No saben qué pensar de todo aquello. El misterio que envuelve a Jesús es demasiado grande. Marcos dice que estaban asustados.

La escena culmina de forma extraña: «Se formó una nube que los cubrió y salió de la nube una voz: Este es mi Hijo amado. Escuchadlo». El movimiento de Jesús nació escuchando su llamada. Su Palabra, recogida más tarde en cuatro pequeños escritos, fue engendrando nuevos seguidores. La Iglesia vive escuchando su Evangelio.

Este mensaje de Jesús, encuentra hoy muchos obstáculos para llegar hasta los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Al abandonar la práctica religiosa, muchos han dejado de escucharlo para siempre. Ya no oirán hablar de Jesús si no es de forma casual o distraída.

Tampoco quienes se acercan a las comunidades cristianas pueden apreciar fácilmente la Palabra de Jesús. Su mensaje se pierde entre otras prácticas, costumbres y doctrinas. Es difícil captar su importancia decisiva. La fuerza liberadora de su Evangelio queda a veces bloqueada por lenguajes y comentarios ajenos a su espíritu.

Sin embargo, también hoy, lo único decisivo que podemos ofrecer los cristianos a la sociedad moderna es la Buena Noticia proclamada por Jesús, y su proyecto de una vida más sana y digna. No podemos seguir reteniendo la fuerza humanizadora de su Evangelio.

Hemos de hacer que corra limpia, viva y abundante por nuestras comunidades. Que llegue hasta los hogares, que la puedan conocer quienes buscan un sentido nuevo a sus vidas, que la puedan escuchar quienes viven sin esperanza.

Hemos de aprender a leer juntos el Evangelio. Familiarizarnos con los relatos evangélicos. Ponernos en contacto directo e inmediato con la Buena Noticia de Jesús. En esto hemos de gastar las energías. De aquí empezará la renovación que necesita hoy la Iglesia.


Cuando la institución eclesiástica va perdiendo el poder de atracción que ha tenido durante siglos, hemos de descubrir la atracción que tiene Jesús, el Hijo amado de Dios, para quienes buscan verdad y vida. Dentro de pocos años, nos daremos cuenta de que todo nos está empujando a poner con más fidelidad su Buena Noticia en el centro del cristianismo.

José Antonio Pagola

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
Libera la fuerza del Evangelio. Pásalo.
4 de marzo de 2012
2 Cuaresma (B)
Marcos 9, 2-10






UNA LUZ EN EL CAMINO

Ahora que no hay novedad en nuestra vida
ni en los caminos de la historia,
ni en nuestra memoria personal y colectiva,
es tiempo de reflexionar y ahondar
en todo lo que llevamos a cuestas,
y en las zonas yermas del mundo
y de las entrañas nuestras.
Ahora que tu palabra rompe nuestros planes
y el horizonte se nos nubla y cierra,
y en los caminos se mezclan tantas huellas,
es tiempo de hacer silencio,
de olvidar los tristes sentimientos
y acoger tu insólita propuesta
de subir contigo a la montaña.
Y una vez en el monte,
dejar que se enciendan
esas luces que nunca engañan
y que transforman la vida con solo presentirlas:
la luz, el fuego, los profetas,
la palabra, la brisa, la nube de gloria,
y la cercanía de Dios en tu carne humana.
Y después, bajar de nuevo a las sendas
para andar a ras de tierra
y convivir con tanta vida rota
que necesita compañía y misericordia;
y así, llevar en las entrañas
la experiencia de tu amistad y gloria
aunque el horizonte siga a oscuras.
Porque en esta historia Tú siempre estás
rondando nuestra espera
o esperando nuestra llegada
a las zonas marginadas de la vida y de la historia.
¡Qué gran horizonte y tarea, para no aburrirnos
y recrearnos en esta época triste y oscura.
¡Vamos a encontrarnos, Señor, en esta tierra!
    
 Florentino Ulibarri

Mc 9, 2-10 - "Este es mi hijo amado; escuchadle." 
ESCUCHAR A JESÚS Y SOLAMENTE A ÉL
        
CONTEXTO
En los tres ciclos litúrgicos leemos el segundo domingo de cuaresma, el relato de la transfiguración. Hoy leemos el de Marcos, que es el más breve, aunque hay muy pocas diferencias con los demás sinópticos. Lo difícil para nosotros es dar sentido a este relato. Marcos coloca este episodio entre el primer anuncio de la pasión y el segundo. Parece que hay una intención clara de contrarrestar ese lenguaje duro y difícil de la cruz.
EXPLICACIÓN 
Es muy complicado encontrar un significado coherente con nuestra perspectiva actual. Sobre todo, si nos negamos a entrar por la puerta fácil y trillada de la explicación oficial. Para mí, es inaceptable que Jesús se dedicara a hacer su puesta en escena particular. Mucho menos que tratara de dar un caramelo a los más íntimos para ayudarles a soportar el trago de la cruz (cosa que no consiguió).
Con ello estaría fomentando lo que tanto critica Marcos en todo su evangelio: poner como objetivo último la gloria; aceptar que lo verdaderamente importante es el triunfo personal, aunque sea a través de la cruz.
La misma estructura del relato y su redacción a base de símbolos del AT, nos advierte de que no se trata de un hecho histórico, sino de una teofanía, a ejemplo de las que se narran a lo largo de todo el AT. Como todas las epifanías, no supone que Dios en un momento determinado, desde su omnipotencia, realice un espectáculo de luz y sonido. Son solamente experiencias subjetivas que en un momento determinado garantizan la presencia de lo divino en un individuo concreto.
La presencia de lo divino es constante en toda la realidad creada, pero el hombre puede descubrir esa cercanía y vivirla de una manera experimental en un momento determinado de su vida.
A Dios nunca podemos acceder por los sentidos. Si en esa experiencia se dan percepciones sensoriales, se trata de fenómenos paranormales que la misma persona produce.
Dios está en cada ser acomodándose a lo que es como criatura, no cambiando o violentando nada de ese mismo ser. Es más, la llegada a la existencia de todo ser, es la consecuencia de la presencia divina en él. Esto no quiere decir que la experiencia de Dios no sea real. Quiere decir que Dios no está nunca en el ‘fenómeno’, sino en el ‘noúmeno’. “Si te encuentras al Buda, mátalo”.
El domingo pasado decíamos que Jesús, como verdadero Hijo de hombre, tuvo que luchar en la vida por alcanzar su “salvación”. Esto es la consecuencia de ser completamente humano. El relato de hoy quiere decir que aún siendo hombre, había en él algo, que iba más allá de lo humano.
Es muy probable que se trate de un relato pascual que, en un momento determinado se consideró oportuno retrotraer a la vida terrena de Jesús. En los relatos Pascuales, se insiste una y otra vez, en que ese Jesús Vivo, es el mismo que anduvo con ellos por las tierras de Galilea. En la trasfiguración, se dice lo mismo, pero desde el punto de vista contrario. Ese Jesús que vive con ellos es el mismo Cristo glorificado.
Quiere demostrar que lo que descubrieron de Jesús después de su muerte, ya estaba en él durante su vida, sólo que no fueron capaces de apreciarlo.
Jesús fue siempre lo que se quiere contar en este relato, antes de la muerte y después de ella. Lo que hay de divino en Jesús, está en su humanidad, no añadido a ella en un momento determinado. Este mensaje es muy importante a la hora de superar visiones demasiado maniqueas de Jesús con el fin de manifestar de manera apodíctica su divinidad.
A los seis días” tiene un carácter simbólico. El sexto día del Génesis, tiene lugar la creación del hombre. A los seis días de trabajo sigue el descanso del sábado. También Moisés sube al monte Sinaí y está seis días cubierto por la nube, y al séptimo le habla Dios.
Pedro, Santiago y Juan fueron los únicos a los que Jesús cambió el nombre. Era buena gente, pero un poco duros de mollera. Parece que necesitaban clases de apoyo para poder llegar al nivel de comprensión de los demás. Los tres acompañan a Jesús en la agonía del huerto. Los tres son testigos de la resurrección de la hija de Jairo. Pedro acaba de decir a Jesús, que de pasión y muerte, ni hablar. Santiago y Juan van a pedir a Jesús, en el capítulo siguiente, que quieren ser los primeros en su reino... Los tres demuestran no haber entendido nada del mensaje de su Maestro. Los tres necesitan un buen correctivo.
La montaña alta, la nube, la luz, la voz, el miedo, son todos elementos que aparecen literalmente en las teofanías del AT.
El monte sin nombre, es una clara referencia al Sinaí. Lugar de la más grande teofanía.
La nube fue siempre signo de la presencia de Dios. La nube trae agua, trae sombra, trae vida. Sobre todo en el tiempo del desierto está siempre presente como signo de que Dios les acompaña. Los vestidos blancos son signo de la divinidad.
El hecho de que todos sean símbolos, no disminuye en nada la profundidad del mensaje que nos quieren transmitir; al contrario, al emplear el lenguaje bíblico se asegura la comprensión de los destinatarios que eran todos judíos.
Moisés y Elías conversando con Jesús. Además de ser los testigos de grandes teofanías, representan todo el AT, la Ley y los profetas. Me pregunto cómo supieron que se trataba de esos dos personajes. También me gustaría saber en qué lengua hablaban. Está claro que lo que se intenta es manifestar el traspaso del testigo a Jesús. Hasta ahora, La Ley y los profetas eran la clave para descubrir la voluntad de Dios. Desde ahora, la clave de acceso a Dios será Jesús.
¡Qué bien se está aquí! Para Pedro era mucho mejor lo que estaba viendo y disfrutando que la pasión y muerte, que les había anunciado unos versículos antes Jesús para dentro de muy poco. Cuando les anuncia por primera vez la pasión, Pedro había dicho a Jesús: ¡Ni hablar! Pero ahora se encuentra a sus anchas.
Vamos a hacer tres chozas. Pedro está en la “gloria”, y pretende retener el momento. Pedro, tan espontáneo, diciendo lo que piensa, manifestando su falta total de comprensión del mensaje de Jesús. Le ha costado subir, pero ahora no quiere bajar, porque se habían acercado a Jesús con buena voluntad, pero sin descartar la posibilidad de medrar.
Todos estamos dispuestos a subir, pero nos cuesta mucho bajar. No habrá plenitud de humanidad, mientras los de arriba no decidan bajar, y los de abajo no renuncien a subir por encima de los demás. Al poner al mismo nivel a los tres personajes, Pedro niega la originalidad de Jesús. No acepta que la Ley y los profetas hayan cumplido su papel y están ya superados. La voz corrige esta visión de Pedro.
¡Escuchadle! Es la palabra clave. A Moisés y Elías les habéis escuchado hasta ahora. Llega el momento de escucharle solamente a él. El AT ha sido para los primeros cristianos, y sigue siendo hoy, el mayor obstáculo para escuchar a Jesús.
Hoy también lo es la estructura religiosa y todos los prejuicios que nos han inculcado sobre el mismo Jesús. Escuchar, es la actitud básica del discípulo. En el Éxodo, escuchar a Dios no es aprender de Él, sino obedecerle. La Palabra que “escuchamos” nos compromete y nos arranca de nosotros mismos.
        
No le cuenten esto a nadie... Es la referencia más clara a la experiencia pascual del relato. No tiene sentido hablar de lo que ellos ni estaban buscando ni habían descubierto.
No solo no contaron nada, sino que a ellos mismos se les olvidó muy pronto. En el capítulo siguiente nos narra Marcos la petición de los primeros puestos por parte de Santiago y Juan. Pedro siguió sin enterarse de quién era Jesús y termina negándolo ante una criada. Estos dos hechos hubieran sido impensables después de una experiencia como la transfiguración.
        
APLICACIÓN
La conclusión no es que no tengamos más remedio que aceptar la cruz porque esta sea el único camino para la gloria. Ni para Jesús ni para nosotros, programa Dios unos sufrimientos porque quiera premiarnos con mayor gloria. No se llega a la vida a través de la muerte, sino que en lo que llamamos “muerte” está ya la Vida.
Seguimos aferrados a la dinámica de Pedro. Seguimos buscando una gloria que no tiene nada que ver con el evangelio. La única noticia buena es que la mayor gloria que podamos imaginar, ya está aquí. Pero está en la humillación y en la derrota, aceptada por amor, y no nos lo creemos. Sólo en la muerte de mi “ego” puedo alcanzar la verdadera  “gloria”.
        
Con relación al AT, tenemos un mensaje muy claro en el relato de hoy: hay que escuchar a Jesús para poder comprender La Ley y los profetas, no al revés.
Seguimos demasiado apegados al Dios del AT, como si el mensaje de Jesús nos viniera demasiado grande. Como Pedro, a lo más que nos hemos atrevido es a poner al mismo nivel a la Ley, a los profetas y a Jesús.
Todavía no nos hemos creído del todo que Dios sea Padre, Amor, Misericordia, Compasión. Seguimos escuchando mensajes sobre un dios que premia a los buenos y castiga a los malos, que curiosamente siempre son los otros.
Aplicando a Dios el método que nosotros empleamos con los animales, domesticarles a base de palo y zanahoria, estamos ridiculizando a Dios y desconfiando del hombre.
   
Meditación-contemplación
¡Escuchadle!
No se refiere sólo a lo que nos dijo con sus palabras.
En Marcos Jesús nos habla más y mejor con sus hechos.
El mayor atractivo de Jesús es su coherencia.
En él, lo que pensaba, lo que decía y lo que hacía era todo uno.
……………………
Esa autenticidad es la clave de un verdadero ser humano.
Jesus era verdad, le miraras por donde le miraras.
Ahí tenemos el modelo y el ejemplo.
Nuestro objetivo será arrancar de nosotros la mentira.
………………
Ahí está la tarea de toda nuestra vida:
purificar, día a día, nuestros pensamientos;
 apartar de nuestra lengua toda mentira;
evitar en todas nuestras acciones la falsedad.
………..
   
Fray Marcos