lunes, 10 de octubre de 2011

El Padre José Moreno, SJ. (Bigos) premiado como Hispano del año en Milwaukee


Nacido en una familia de clase media en la Ciudad de México, el padre José Moreno llegó por primera vez a Estados Unidos para estudiar un master y un doctorado en la Universidad de Wisconsin-Madison en Ingeniería Biomecánica, haciendo una investigación sobre el desarrollo de modelos matemáticos del cuerpo humano.


Estudiante graduado con honores en la UNAM de la Ciudad de México, recibió beca completa para sus estudios de posgrado en Madison, en aquellas fechas también comenzó a leer las obras de Pierre Teilhard de Chardin, el famoso jesuita francés, científico y filósofo, que capturó su imaginación. "Fue algo maravilloso y lleno de esperanza", dijo el Padre Moreno, a quien también se le conoce como El Bigos. "Demostró que era posible combinar la ciencia con la religión y la búsqueda de algo más de una manera diferente." Estas lecturas abrieron un nuevo horizonte y al regresar a México ingresó al Noviciado de la Compañía de Jesús (Jesuitas).

Desde entonces, Moreno ha sido un profesor de matemáticas, misionero en la tundra de Alaska y en pueblos remotos de México. Es autor de libros de texto de álgebra y la trigonometría para estudiantes desde el 1er año de primaria hasta cubrir el Bachillerato. También opera su propio sitio web Mathematike.org .
Pero en los últimos 11 años, ha llegado a ser bien conocido en Milwaukee como pastor entre la gente de las parroquias Nuestra Señora de Guadalupe y St. Patrick, atendiendo a la comunidad latina en el lado sur de la ciudad al sur, donde celebra las misas dominicales y demás sacramentos.

El viernes 7 de octubre recibió el Premio Hispano del Año en el Centro Robert Hernández de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee por su destacada labor en el servicio a la comunidad. 
"Se ha dedicado al servicio de sus feligreses y de muchas personas que lo necesitan, dentro de la comunidad latina, y ha hecho mucho por la dignidad de nuestra comunidad", dijo Enrique Figueroa, director del centro. "Él es verdaderamente un gran jesuita".

Además de sus misas, homilías y las clases para los feligreses, Moreno comenzó un ministerio en las cárceles visitando presos latinos en la Instalación Correccional del Condado de Milwaukee, ahí dice misa los viernes, también atiende a Waupun y Dodge, otras instituciones correccionales. Inició grupos de apoyo para ayudar a las familias de los presos. "Es un lugar en dónde se puede entrar y llorar juntos, hablar y mutuamente darnos esperanza", dijo.

Dos veces por semana ofrece clases para los feligreses sobre la Biblia y otros temas, como la relación de la teología con la ciencia, el arte y la ópera. "Quiero abrir los ojos de mi pueblo, y son muy receptivos", dijo. "Ellos hacen preguntas y van captando que su vida puede ser diferente."

Moreno, de 60 años, originalmente llegó a la Universidad de Marquette para enseñar matemáticas durante un año. Se le preguntó si podría ayudar un año en la de San Patricio, parroquia dirigida por los jesuitas. Ya han pasado 11 años desde entonces. Mientras tanto, la parroquia de San Patricio hizo una alianza con sus vecinos de Nuestra Señora de Guadalupe, debido a la escasez de sacerdotes, así que ambas son ahora su parroquia.

"Ha sido una experiencia transformadora", dijo. "No tenía ni idea de los sufrimientos de mi pueblo en los Estados Unidos, es el sufrimiento más profundo que he encontrado en mi vida. Aquí la pobreza y la inestabilidad de las familias de los indocumentados representa una falta de esperanza y provoca una situación muy difícil. En este contexto, la iglesia se convierte en el hogar - un lugar donde se convive, donde te conocen y conoces, haces lazos de amistad, es un lugar seguro y esta es la razón principal por que la gente viene y trae a sus hijos para que canten en el coro, ya que este lugar ayuda a estar orgullosos y creo que este es el motivo por lo que contamos con tantos voluntarios... ", dijo durante una entrevista en San Patricio.

Muchos en la parroquia son inmigrantes y pobres,  hay una tercera generación de latinos y otros grupos que se sienten esta parroquia como su casa.
Peter y Marta Smilanich y su hijo de 9 años de edad, vive en Delafield, pero les gusta asistir a San Patricio todos los domingos. Martha es una maestra de preescolar, originario de México. Peter es un maestro bilingüe. También trabaja como voluntario en la iglesia y asiste a muchas de las clases del Padre Moreno. Peter dijo que le gustan las clases sobre la Biblia y también la mezcla que se hace al relacionarlas con el arte.

"Él ha estudiado muchas cosas, pero le gusta dar las clases a nuestro nivel", dijo Smilanich. "Él hace preguntas para hacernos pensar. Rara vez responde a la pregunta.... Y tiene un gran sentido del humor."
De complexión mediana y con un bigote gris grueso, Moreno vive en la residencia jesuita en Marquette. Todos los días va y viene en bicicleta, su medio preferido de transporte. Sus rutinas cotidianas constan de despertarse a las 3 am para trabajar en la elaboración y revisión de sus libros de matemáticas hasta las 7 u 8 am, luego, a las 10 am, se dirige a San Patricio donde pasa el día atendiendo a la gente y demás necesidades de la parroquia, que incluye la ayuda en los proyectos de mantenimiento, esto incluye derribar algún árbol, impermeabilizar y demás necesidades que él mismo supervisa y trabaja también hombro con hombro junto al equipo de servicios generales. La hora de dormir es las 9 de la noche. Su día favorito es el domingo.

"El domingo es para mí el día que más me nutre", dijo con una explosión de entusiasmo. "Los niños sonríen. La gente está feliz de venir, rezar y cantar. Es como un día de fiesta, todos convivimos."


fuente: http://www.jsonline.com/news/milwaukee/father-jose-moreno-to-receive-hispanic-heritage-month-award-131307169.html