miércoles, 7 de septiembre de 2011

Yo soy tu pastor, nada te falta.

Me encontré con esta modificación al Salmo 22, digamos que está conjugado como si fuera Dios quien lo dijera en primera persona: "Yo soy tu pastor... ". saludos! Mayo



LECTURA DEL SALMO 22

«Yo soy tu pastor, nada te falta.
Te llevo por praderas muy verdes,
llenas de hierba,
donde puedes descansar a gusto,
sin miedo a nada ni a nadie.

Te llevo hasta donde hay arroyos
de agua bien clara y fresca,
donde da gusto beber
después de haber recorrido el monte.

Te llevo por caminos que conozco,
caminos seguros,
y así hago honor a mi nombre de Buen Pastor.
Y aunque a veces el camino y los parajes
sean oscuros y nos den un poco de miedo,
tú no temas, porque yo voy contigo.

Voy a tu lado, marcho delante,
vigilo desde atrás, oteo el horizonte:
mi bastón de pastor te da tranquilidad.
Vas acompañado de mi bondad y mi cariño.
¡Vamos a mi casa, a vivir todos juntos y felices!
Conmigo vas seguro y sin temor».