miércoles, 17 de agosto de 2011

Harry Potter desde una mirada cristiana - Sergio Guzmán, S.J.



Harry Potter desde una mirada cristiana - Sergio Guzmán, S.J.


Ahora que se acaba de estrenar la película Harry Potter y las reliquias de la muerte - Parte 2 que pone fin a esta saga basada en el ciclo novelístico Harry Potter de la autora británica J.K. Rowling conviene revisar, volver a ver, y descubrir los valores humanos y cristianos que tiene esta serie cinematográfica.


Harry Potter y la piedra filosofal
Chris Columbus (Reino Unido, 2001, 152 min.)


En esta primera entrega de la heptalogía de Harry Potter conocemos la identidad y vocación de Harry Potter (Daniel Radcliffe), personaje que irá creciendo de una película a otra a la par del actor. Es decir, Daniel Radcliffe fue interpretando del 2001 al 2011 a un niño, adolescente y joven de su misma edad. Ahora que tenemos la obra completa podemos analizar ya de manera conjunta la evolución del personaje. En cada una de estas siete películas (la última, sabemos, consta de dos partes) nos pueden orientar estas preguntas: ¿Qué verdad enfrenta nuestro protagonista? ¿Qué herida lleva o descubre? ¿Qué busca o qué retos se le presentan? ¿Qué decisiones toma en cada curso escolar o etapa de su vida?

Harry Potter y la piedra filosofal tiene la estructura de tantos relatos de vocación que encontramos en la Biblia. Un niño huérfano de 11 años, que usa lentes, que vive con sus tíos, que duerme de bajo de una escalera… recibe una invitación de lo alto que le revela su verdad y un camino a seguir. Harry Potter descubre que es un mago e hijo de magos y que tiene un lugar reservado en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Los relatos de vocación de Abraham (Cf. Gn 12,1-2), Moisés (Cf. Ex 6,2-13), Jeremías (Cf. 1,4-10), Pedro (Cf. Lc 5,1-11) y otros tantos tienen en común, primero, que Dios es el que toma la iniciativa de llamar; segundo, que siempre hay que dejar algo: una tierra, un oficio, un lugar; tercero, que se va dar la gracia necesaria para llevar acabo la misión, aun con los defectos y limitaciones personales o pretextos que se pongan: “soy torpe de palabra” (Ex 6,12), “soy un muchacho” (Jr 1,7), “soy un pecador” (Lc 5,8).

En esta primera película Harry Potter descubrirá algo de su historia, quienes eran sus padres, por qué lleva esa cicatriz en la frente; conocerá a nuevos amigos, aprenderá conjuros, cuestiones sobre el discernimiento del bien y el mal; sobre lo que es fundamental en la vida y cuáles son sus deseos más profundos. Para esto último le ayuda mucho mirarse en el espejo de Oesed, un espejo mágico que muestra el deseo más profundo de quien se mira en él. En este espejo es donde Dumbledore (Richard Harris), el director del colegio, eligió guardar la piedra filosofal. La piedra filosofal es un objeto o sustancia que según los alquimistas tiene la propiedad de transmutar los metales en oro, pero hablando metafóricamente es aquello que da sentido y fundamento a la vida. Por eso hay que preservarla, cuidarla, defenderla y no dejar que nadie nos la robe. Harry Potter y la piedra filosofal puede ayudarnos a descubrir cuál es nuestra vocación en la vida, cuál es nuestro Principio y Fundamento (Cf. Ejercicios Espirituales de San Ignacio no. 23), por qué conviene luchar. Valores como la amistad, la fidelidad y la búsqueda de la verdad son valores que podemos encontrar en el comienzo de esta historia llena de magia.


Harry Potter y la cámara secreta
Chris Columbus (Reino Unido, 2002, 161 min.)


Comienza el segundo curso… Cada una las películas de Harry Potter cuenta las aventuras, los aprendizajes y retos que enfrenta Harry y sus amigos a lo largo de un ciclo escolar en Hogwarts. En Harry Potter y la cámara secreta su director Chris Columbus, no se entretiene presentándonos a los personajes o dando más datos del universo de Harry Potter, va directo a la acción. En su habitación Harry es visitado por un “elfo doméstico” llamado Dobby que le advierte de no asistir al segundo curso del colegio pues estará en peligro mortal. Su tío Vernon encierra a Harry, pero sus amigos Ron Weasley (Rupert Grint) y sus hermanos Fred y George (James y Oliver Phelps) van por él en un coche volador a rescatarlo y llevarlo a la Madriguera (la casa de los Weasley) para pasar los últimos días de vacaciones y después irse juntos a Hogwarts. De aquí en adelante nos esperan secuencias llenas de acción y suspenso y, por supuesto, de heroísmo y redención.

“Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, el Cristo, Hijo de Dios” (Mc 1,1), con estas palabras inicia Marcos su Evangelio. A lo largo de los 16 capítulos Marcos nos habla sobre quién es Jesús y cuál es su Buena Noticia. En los primeros capítulos se nos habla de cómo la gente quedaba asombrada de su enseñanza (Cf. Mc 1,22), cómo curaba y liberaba a gente aquejada por diversos males (Cf. Mc 1,34), cómo su fama se extendía por todas partes (Cf. Mc 1,28)… pero muy pronto empieza el conflicto: el grupo de los fariseos y herodianos se unen para buscar la forma de acabar con él (Cf. Mc 3,6). Así como unos reciben a Jesús con asombro, alegría y esperanza; otros lo persiguen, lo acusan, lo quieren matar. Jesús, como sabemos, no se acobarda y sigue en su misión de anunciar a un Dios que es bueno y quiere que todos tengan vida. Es más, llama a otros para que “estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar demonios” (Mc 3,12-14). Jesús se hace de un grupo de amigos (discípulos) para que estén con él pero a la vez prediquen (sean apóstoles) y en su nombre luchen contra todo mal. En Harry Potter y la cámara secreta nuestro protagonista junta a sus amigos Ron (Rupert Grint) y Hermione (Emma Watson) para descubrir esa entidad maligna que amenaza y ha petrificado a varios estudiantes, sobre todo a los de raza “no pura”, es decir a los niños con aptitudes mágicas, pero nacido de gente común (muggle). En esta entrega conoceremos más de Lord Voldemort (Christian Coulson), el mago tenebroso que mató a los padres de Harry y con quien Harry se irá enfrentando a lo largo de la saga.

La película es entretenida, tiene unas buenas dosis de humor y excelentes efectos especiales, pero quizá más de dos horas y media sean mucho para el argumento a desarrollar. Para un análisis grupal podemos escoger algunas escenas que resalten valores como el trabajo en equipo, la solidaridad, el discernimiento, el amor redentor. En esta película como en la vida podemos ver dónde se oculta el mal, cómo nos acecha y paraliza; pero también cómo desenmascararlo, enfrentarlo, combatirlo.


Harry Potter y el prisionero de Azkaban
Alfonso Cuarón, (Reino Unido, 2004, 141 min.)


En esta película Harry Potter y sus amigos ya son adolescentes. Alfonso Cuarón, quien fue invitado como director en esta tercera entrega, supo muy bien acompañar y dirigir a los también adolescentes Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson en esta historia que tiene un tono más oscuro que sus predecesoras. El director mexicano se tomó algunas libertades con respecto al libro y prestó mayor atención a la maduración psicológica y sexual del trío protagonista.
Harry Potter como todo adolescente experimenta cambios físicos, en su manera de actuar y de ver el mundo. En las primeras secuencias vemos a un Harry que se rebela con sus tíos, se llena de ira, no respeta algunas normas y reglas: sabe que como estudiante de Howgarts no puede hacer uso de la magia fuera del colegio, y sin embargo, convierte a su tía Marge en una auténtica mujer-globo cuando ésta habla muy mal de sus padres. En su búsqueda de identidad Harry cae en la cuenta de que los monstruos con los que hay que pelear están también dentro de él: tiene pensamientos –algo muy interno- que lo atormenta, inquieta, le quita la paz. Muy ilustrativos en este sentido son los dementores (seres putrefactos, cubiertos por una capa, que absorben la esperanza, la alegría y el calor de sus víctimas), a los que Harry tendrá que hacerles frente, y los nuevos personajes con sus dualidades y contradicciones: Remus Lupin (David Thewlis), un hombre-lobo; Sirius Black (Gary Oldman), animagus, hombre-perro; Peter Pettigrew (Timothy Spall), hombre-rata. Con dosis de humor y suspenso, Cuarón nos va presentando a estos animagos (magos o brujas que tienen la capacidad de transformarse en alguna especie animal) y dosificando de tal manera la información que no sabemos con claridad si Sirius Black (el prisionero de Azkaban) es culpable o inocente, si quiere ayudar a Harry o matarlo, si es amigo (nos enteramos que lo fue de James Potter) o enemigo (este prófugo, le guste o no Harry, es su padrino). De esta contradicción humana tan bien ejemplificada o visualizada en la película nos da razón San Pablo en sus cartas: “tengo una espina clavada en mi carne, un ángel de Satanás que me hiere... Tres veces pedí al Señor que me librara, pero él me respondió: ‘Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad’… me complazco en mis debilidades, en los oprobios, en las privaciones, en las persecuciones y en las angustias soportadas por amor de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2Co 12,1-10) o en Rm 7,20: “no hago el bien que quiero, sino el mal que detesto”. Hay que también resaltar aquí valores como la verdad y la justicia. Recordemos que finalmente ser reconoce la inocencia de Sirius Black y éste es salvado de ser ejecutado, igual que al hipogrifo.
Harry Potter y el prisionero de Azkaban es una película que aborda temas como la contradicción humana, los miedos ancestrales, los deseos más profundos. Dejemos que esa pantalla donde hemos visto esta historia tan bien contada (la crítica especializada la considera de las mejores de la saga) se convierta en un espejo donde nos podamos ver reflejados y reflexionar sobre la propia vida. Podemos comentar en grupo o en familia: ¿A qué le tengo miedo? ¿Qué cosas me provocan ira o rencor? ¿De qué me siento prisionero? ¿Con qué personaje me identifico más? ¿Por qué?



Harry Potter y el cáliz de fuego
Mike Newell (Reino Unido-E.U., 157 min.)


Harry Potter enfrenta situaciones muy adversas. Es atormentado por pesadillas que hacen que su cicatriz le duela más que de costumbre… y, en la realidad, hay signos que lo inquietan y preocupan. En el cielo ha aparecido la Marca Oscura, señal del malévolo Lord Voldemort (Ralph Fiennes) que no había sido vista desde hace trece años, precisamente desde aquella noche en que este mago -conocido también como Señor Tenebroso- mató a los padres de Harry. Recordemos que en esta entrega Voldemort recupera su cuerpo con la ayuda de Colagusano (Peter Pettigrew). La película tiene elementos de comedia, acción y terror; pero, hay que decirlo, la crítica especializada estuvo muy dividida en su valoración. Se reconoce y celebra una mejora significativa en la interpretación de Daniel Radcliffe y la estupenda actuación de Ralph Fiennes como Lord Voldemort. Se le critica lo fragmentario y recortado de la historia. Una escena significativa y llena de humor es aquella en que el profesor Lupin explica como combatir un boggarts (una criatura de forma cambiante capaz de transformarse en la imagen de lo que más teme su espectador) con el hechizo Riddikulus.

El Evangelio de Juan lo podemos dividir en cuatro partes: 1) Prólogo (1,1-51), 2) El libro de las “señales” (2,1-12,50), 3) El libro de la “Hora” de Jesús (13,1-20, 31), 4) Apéndice (21,1-25). En el Libro de las “señales” se nos presenta quién es Jesús y cuál es su oferta de salvación. Y esto lo vamos descubriendo a través de signos y señales. Así, podemos decir, Jesús es el vino nuevo (Cf. Jn 2,1-12), el agua viva (Cf. Jn 4,5-14), la luz del mundo (Cf. Jn 8,12), el buen Pastor (Cf. Jn 10,11ss). En Harry Potter y el cáliz de fuego encontramos muchos signos y señales para entender quien es Harry Potter y que misión tiene en la vida. Las tres pruebas que enfrenta Harry en el Torneo de los Tres Magos son muy sugerentes:
1. Pelear con un dragón y tomar el huevo dorado de su nido. Este animal mitológico es en muchas culturas símbolo del mal (Cf. Ap 12,3-9). El huevo es considerado como símbolo universal de vida (Cf. La tradición de los huevos de Pascua, símbolo de la resurrección de Cristo). Harry Potter vence el mal y busca la vida.
2. Rescatar a una persona debajo del agua. Harry tiene que ir en busca de su amigo Ron y salvarlo de las profundidades. En la cultura judía, en tiempos de Jesús, el mar era símbolo de las fuerzas del mal. Cuando Jesús, en el pasaje de la vocación de Pedro (Cf. Lc 5,1-11), usa la expresión “pescar hombres” lo que está queriendo decir es sacar o salvar a los hombres de un grave peligro. Harry Potter, en esta ocasión y en otras, lo que busca es salvar a los que están atrapados en las fuerzas del mal.
3. Cruzar un laberinto encantando. El significado cultural y la interpretación del laberinto como símbolo es muy rico. Jorge Luis Borges estaba fascinado con el concepto del laberinto y lo utilizó muchas veces en sus cuentos. Un laberinto pone a prueba las habilidades de un hombre o mujer para encontrar su destino. Harry encuentra la Copa de los Tres Magos al mismo tiempo que Cedric Diggory (Robert Pattinson); al tocarla, ambos son transportados hasta un cementerio donde se encuentra con Peter Pettigrew (que mata a Diggory) y con el malévolo Lord Voldemort que recupera su cuerpo. Harry va de prueba en prueba, busca su destino y no deja de luchar contra el mal.
Harry Potter y el cáliz de fuego en cuanto a calidad cinematográfica, trama y profundidad se quedó muy por debajo de sus predecesoras. Sin embargo, como hemos visto, mucho podemos sacar de ésta. La tenacidad, la creatividad, el sacrificarse por los demás, la búsqueda y defensa de la vida son valores que podemos encontrar en varias secuencias de esta cuarta entrega.


Harry Potter y la orden del Fénix
David Yates (Reino Unido-E.U., 2007, 138 min.)


Harry Potter y su primo Dudley Durseley (Harry Melling) son atacados en un callejón por dos dementores. El mago utiliza el encantamiento Patronus y salva a su primo, pero es castigado por el Ministerio de Magia con la expulsión de Hogwarts por realizar un conjuro frente a un muggle. Al anochecer, Alastor Moody (Brendan Gleeson) y otros aurores (En el mundo de ficción de Harry Potter los aurores son magos altamente cualificados que trabajan para el Ministerio de Magia. Su principal cometido es dar caza a los magos tenebrosos, como lo son Lord Voldemort y sus mortífagos) rescatan a Harry de su casa y lo conducen –mediante un vuelo con escobas- hasta una casa en Londres que resulta ser el hogar de Sirius Black, padrino del muchacho. En la casa están viviendo Ron Weasley y Hermione Granger junto con los magos que conforman la Orden del Fénix, un grupo dedicado a luchar contra Voldemort y sus huestes. De aquí en adelante nos esperan secuencias cargadas de acción en la lucha contra el mal pero también de drama psicológico intenso: Harry sigue con sus pesadillas, pero ahora descubrimos que hay una conexión entre la mente de Harry y Lord Voldemort. Con la ayuda de sus profesores y su ejercitación aprenderá a distinguir los pensamientos de él y lo que vienen de fuera, de un mal espíritu (Cf. Reglas para discernir espíritus en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio no. 313-344).

El libro de los Hechos de los Apóstoles, continuación del Evangelio de Lucas, nos da razón de los comienzos de la comunidad cristiana, después de la muerte y resurrección de Jesús, el Cristo. El gran protagonista, más que Pedro y Pablo, es el Espíritu Santo. Aparece mencionado desde el prólogo (Cf. Hch 1,1-5) y después unas 50 veces en los 28 capítulos. Jesús sigue vivo, actuando, inspirando a través de la fuerza del Espíritu Santo que se presenta en Pentecostés (Cf. Hch 2, 1-13) como viento y como fuego. Este Espíritu, esta fuerza, es la que capacita a los discípulos de Jesús a superar el miedo, salir de su encierro, y convertirse en valientes e intrépidos apóstoles de Jesucristo. En Harry Potter y la Orden del Fénix podemos descubrir un buen espíritu que inspira y alienta a Harry y a sus amigos a continuar con la misión de combatir el mal. James y Lily Potter (padres de Harry) y otros magos ya muertos, en varios momentos hacen su aparición, para alentar, guiar e inspirar a Harry en su vida. Pero también está siempre presente un mal espíritu que lo acecha, lo confunde y perturba, representado en Lord Voldemort. San Pablo en varias de sus cartas hace alusión y da pistas para este discernimiento de espíritus: en 1 Co 12, 4-11 habla del discernimiento como un don; en Gal 6, 18-23 habla de los frutos del Espíritu: amor, alegría, paz, paciencia, bondad… en contra de los que acarrea el mal espíritu: odios, discordia, celos, iras, etc.; en Tes 5, 19-22 exhorta a no extinguir el Espíritu, a examinarlo todo y quedarse con lo bueno.

En Harry Potter y la Orden del Fénix podemos ver una fuerte crítica de cómo se usa el poder y la autoridad, de cómo se aplican y manipulan las leyes, de cómo se corrompen las instituciones, de cómo el mal se disfraza de bien (Recordemos a Dolores Umbridge, la villana vestida de rosa, interpretada por la estupenda Imelda Staunton); y una invitación a hacerle frente a todo esto con inteligencia, discernimiento, determinación. Varias escenas de esta quinta entrega bien pueden usarse en un taller de discernimiento. Queda pendiente hacer un ejercicio comparativo de las reglas del discernimiento con algunas escenas de esta película o de la saga completa.


Harry Potter y el misterio del príncipe
David Yates (Reino Unido-E.U., 2009, 153 min.)


El diseño de producción, los efectos especiales -como en toda la saga- son espectaculares; pero la historia o trama –que es más bien la antesala al clímax y conclusión de la saga- no termina de cuajar. Pudiendo darle más tiempo y profundizar en el misterio de los horrocruxes (un objeto en el que un mago o bruja oscuro ha ocultado un fragmento de su alma con el propósito de alcanzar la inmortalidad) de Voldemort o en el pasado de este mago con el que Harry se enfrentará definitivamente, el director (David Yates) y antes el guionista (Steve Kloves) dedica mucho tiempo a contarnos sobre las relaciones sentimentales de los estudiantes de Howarts (amoríos adolescentes que están presentados de una manera demasiado infantil). La situación está que arde en Inglaterra (en el mundo mágico y en el muggle), Lord Voldemort y los suyos (los mortífagos) asolan con violencia y terror a la ciudad, matan a la gente en las calles… y los magos están preocupados por un baile y a quien van invitar como pareja. Sí, el problema es de estructura narrativa: hay fragmentos de gran interés en los que no se profundiza y otros prescindibles que se alargan. Podemos rescatar algunas secuencias muy bien logradas como aquellas en las que Albus Dumbledore (Michael Gambon) prepara a Harry para cuando llegue la hora de enfrentar al malvado Lord Voldemort. Recordemos que Dumbledore muere en esta entrega.

El libro de la “Hora” de Jesús (Jn 13,1-20, 31) en el Evangelio de Juan es una despedida, un testamento que Jesús quiere dejar a sus discípulos. Varias veces, desde el capítulo 2, Juan dice que todavía no “ha llegado la hora” de Jesús (Cf. Jn 2,4;7,6.30)… al comienzo del capítulo 13, en la última cena, empieza la hora de Jesús: “Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (Jn 13,1). De aquí en adelante Jesús insiste a sus discípulos en que no los dejará desamparados (Cf. Jn 14,18-20), los exhorta a permanecer unidos a él como el sarmiento a la vid (Cf. Jn 15,1-17), les promete que les enviará un Defensor, al Espíritu Santo (Cf. Jn 16,1-15). En Harry Potter y el misterio del príncipe Harry Potter sabe que él es el Elegido para acabar con Lord Voldemort y toma la firme determinación de no volver a Howarts sino de ir a buscar y destruir los horrocruxes. La misión es ardua, casi imposible. Hermione le dice que irán con él a donde sea.

Harry Potter y el misterio del príncipe parece ser la película más floja de la heptalogía. Que pena, los que han leído todos los libros de Harry Potter dicen que el sexto libro es de lo más interesante y profundo. 153 minutos son demasiado para lo que se cuenta, bien podría haberse acortado o adaptado de otra manera. Esta sexta entrega quedo así, no hay más. Sin embargo, como hemos visto, podemos sacarle mucho fruto y reflexionar sobre valores como el amor, la amistad, la libertad, la entrega y el sacrificio


Harry Potter y las reliquias de la muerte – Parte 1
David Yates, Reino Unido-E.U., 2010, 146 min.)


Los cursos están por comenzar en Howgarts, pero como ya sabemos, Harry ha tomado la firme determinación de no asistir a éstos para ir a buscar y destruir los horrocruxes de Lord Voldemort. En los Evangelios podemos ver también cómo Jesús va tomando decisiones fundamentales: en la sinagoga de Nazaret, después de leer el texto de Isaías, dice con claridad: “Hoy se ha cumplido está profecía” (Lc 4,21), Jesús será quien anuncie la Buena Nueva a los pobres, libere a los cautivos, de vista a los ciegos; después de la llamada crisis de Galilea en que Jesús pregunta: “¿Quién dice la gente que soy yo?” (Mc 9,18); de sentir la confirmación del Padre en la Transfiguración (Cf. Mc 9,28-36); Jesús toma la firme determinación de subir a Jerusalén (Cf. Mc 9,51). Sabemos que desde sus comienzos apostólicos grupos contrarios quieren matarlo, que en Jerusalén lo están buscando para acabar con él; Jesús no duda, continúa su misión con fe y entereza. Harry junto con Ron y Hermione, ya sin la ayuda de sus profesores ni la protección de Dumbledore, emprenden la peligrosa misión de localizar y destruir el secreto de la inmortalidad y de la capacidad de destrucción de Voldemort: los horrocruxes. Solos, los tres amigos deben tener fe, confianza, apoyarse mutuamente y anteponerse a las fuerzas oscuras que amenazan con separarlos. Algunos de los horrocruxes, como el guardapelo de Salazar Slytherin, tiene tanto poder que saca lo más oscuro de quien lo lleva: celos, envidia, enemistad. Ron padece esto y abandona el grupo. Después Harry lo lleva en su cuello y éste parece estrangularlo, Ron regresa arrepentido y salva a su amigo.

Harry Potter y las reliquias de la muerte – Parte 1 mantiene la pauta básica de la entrega anterior, convertido también en aparatoso puente o antesala, para lo que se antoja un épico duelo final. La animación para explicar el origen de las reliquias de la muerte es de lo mejor. La Varita de Saúco, la Piedra de la Resurrección y la Capa de Invisibilidad son tres reliquias que han ido cambiando de dueño y ayudan a enfrentarse, vencer o esconderse a la muerte. Aquí podemos comentar y reflexionar sobre estos objetos, lo que representan y que uso se le dan. Y, por supuesto, confrontarlo con la propia vida y preguntarnos: ¿Si yo tuviera mucho poder cómo lo usaría? ¿Si yo pudiera revivir a alguien a quien sería y para qué? ¿Si yo tuviera un objeto para desaparecer para qué y por qué lo usaría?

Muchos son los valores que podemos encontrar en esta entrega, previa al final: la amistad a prueba de todo, el servicio incondicional, la fe y la esperanza; y sus contrarios la rivalidad, la opresión, el miedo, la desesperación. A esas alturas, y ya con tanta información, podríamos ver la diferencias entre lo que buscan y hacen Lord Voldemort y sus seguidores y lo que hacen Harry Potter y sus amigos. Quizá la pregunta fundamental sería: ¿De qué manera uno u otro grupo buscan la inmortalidad, trascender, o vencer a la muerte?


Harry Potter y las reliquias de la muerte – Parte 2
David Yates (Reino Unido-E.U., 2011, 130 min.)


Harry Potter y la reliquias de la muerte - Parte 2 es, como ya se esperaba, una película impactante, emotiva, llena de acción y suspenso; contiene algunas secuencias de singular belleza y otras que nos recuerdan las grandes producciones del cine épico. Después de diez años de espera, vemos el desenlace de esta saga que ha tenido tanto éxito como en su tiempo lo tuvo la saga de La guerra de las galaxias de George Lucas (E.U., 1977-2005). En esta última entrega (La escritora británica J.K. Rowling ha descartado la posibilidad de escribir precuelas o secuelas) Harry Potter, ya con 17 años, libra la última batalla contra el mal personificado en Lord Voldemort.

La película comienza cuando Lord Voldemort -Señor de las Tinieblas- toma la Varita de Saúco y, creyéndose invencible, lanza al cielo un estremecedor hechizo. Harry Potter, con la ayuda de sus amigos, sigue en la búsqueda de los horrocruxes. Harry sabe que ha llegado la hora de enfrentar cara a cara a Lord Voldemort aunque esto le cueste la vida. Imágenes desgarradoras y apocalípticas, un protagonista decidido y lleno de espíritu, diálogos fuertes de pasión y entrega, nos recuerdan los relatos del Evangelio que hablan del sacrificio redentor de Jesús, el Cristo: “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos” (Jn 15,13), “Mi alma está triste hasta el punto de morir… Padre, aparta de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya… Llego la hora” (Cf. Mc 14,34-41). Así como Moisés sabe que ha sido llamado por Dios a liberar al pueblo de la esclavitud (Cf. Ex 3,7-10), que Jesús se sabe Hijo y que tiene que dar gloria al Padre (Cf. Jn 17,1-4), Harry Potter sabe que él ha sido elegido para vencer a aquel que ha traído tanto terror y maldad al mundo mágico: Lord Voldemort.

Harry Potter y la reliquias de la muerte - Parte 2, después Harry Potter y el prisionero de Azkaban, es la película más fuerte y mejor lograda de toda la saga. Quedarán en nuestra memoria escenas tan entrañables de amor, perdón y redención; como aquella en la que Harry toma una lágrima del profesor Snape (Alan Rickman, estupendo) que agoniza y éste la lleva al Pensadero. ¡Que flashback tan hermoso donde conocemos momentos tan mágicos y llenos de vida de este personaje con tantas contradicciones! Cómo no olvidar esa escena cuando Neville (Matthew Lewis) habla con tanto valor, frente a Voldemort y todo Hogwarts, de lo bueno que era Harry… y Harry regresa de la muerte. Como no celebrar y emocionarnos cuando Neville decapita a la serpiente Nagini y al destruir el último de los horrocruxes Voldemort vuelve a ser mortal. Y, finalmente, ese último combate de Harry y Voldemort en que el Señor Tenebroso es asesinado por su propia Maldición, cuando la Varita de Saúco se niega a matar a su dueño: Harry Potter.

Y qué decir del Epílogo: una invitación a abrirse a la vida y buscar que la magia continúe en las próximas generaciones.

Sergio Guzmán, S.J.
checoguz@hotmail.com