jueves, 19 de mayo de 2011

Los Indignados - Pedro Miguel Lamet, SJ.


En plena campaña electoral la indignada protesta que está concitando la situación económica y política en las plazas españolas es un estupendo síntoma, siempre que se se traduzca en en algo tangible.

Cuenta con un manifiesto, el pequeño libro Indignaos. El autor con 93 años se ha convertido en la conciencia social de Francia mediante un libro de sólo 30 páginas que ya es en un top ventas, todo un best seller escrito por un ex combatiente de la resistencia francesa y diplomático: Stéphane Hessel. El autor es un ciudadano, judío, nacido en Alemania y nacionalizado como ciudadano francés posteriormente, una persona que ha vivido incluso el horror de un campo de concentración y que publica este alegato de movilización destinado a la juventud, instándoles a abandonar la indiferencia en estos tiempos adversos.

‘En situaciones como la presente, no debe existir espacio para la resignación o la apatía’ afirma. Hessel recuerda los tiempos en que formó parte de la Resistencia, en que la indignación frente a los nazis fue la causa que impulsó hacia la victoria y el motor de la reconstrucción posterior siguiendo la inspiración proporcionada por el Consejo de la Resistencia.

Ahora: Hessel, indignado por la absoluta decadencia actual, se pregunta cómo es posible que con las circunstancias del pasado, tras la Segunda Guerra Mundial, se pudiera crear una sociedad relativamente justa a pesar de la precariedad, y hoy, con la abundancia actual, tengamos que tolerar cambios que reducen y tiran por tierra el bienestar obtenido en tiempos mucho más adversos.

Hessel diagnostica también la situación actual: s causa de la dictadura de los mercados,la ausencia de regulación de los sistemas de financiación ha convertido al mundo en un lugar muy injusto, con el consentimiento de los políticos u la omisión de cumplir su obligación convirtiéndose en unas marionetas a voluntad de los mercados en vez de luchar por conseguir una sociedad basada en valores.

Europa está abandonando cobardemente los sólidos principios conseguidos para conciliar la libertad y la igualdad, la economía y una sociedad justa. En esta situación, la ciudadanía no debe callar, la casta política no está a la altura de las necesidades actuales.

Esta es la biblia de los que se están manifestando en diversas plazas españolas. A las 8 en punto de la tarde de ayer, la Puerta del Sol ya era un hervidero de gente. Cualquier edad y condición social y económica valían, sólo era necesario compartir un objetivo: “Tener ganas de cambiar el sistema”. Al grito de “le llaman democracia y no lo es”, “basta de especuladores” o el ya famoso “Que no, que no, que no nos representan”, los allí presentes han querido dejar constancia de su hartazgo e indignación por un sistema político y social que les anula y no les deja crecer.

Ellos, los ciudadanos que desde el domingo protestan en la mayoría de las grandes ciudades españolas, tienen claros cuáles deberían ser los eslóganes de todos los partidos políticos en la campaña de las próximas elecciones municipales y autonómicas: “No hay trabajo”, “No hay opciones de acceder a una vivienda digna”, en defenitiva “No hay nuevas oportunidades” para esa generación que el FMI ya no ha dudado en calificar como “perdida”. “¿Para qué tanta promesa electoral? Llamemos a las cosas por su nombre. Afrontemos nuestra realidad. Asumamos que el sistema bajo el que funcionamos no cubre las necesidades de todos”, comentaban algunos de los asistentes a la última concentración celebrada en la Puerta del Sol de Madrid.

Mayo del 68 fue un revulsivo que a la larga cambió muchas cosas. ¿Qué hacen los partidos en lid electoral? Pegarse como pueden a la rueda de este grito del pueblo.¿Hay detrás otros intereses? ¿Quién pescará en este río revuelto? ¿Aumentará la abstención? Está por ver. Lo que huelgan son las comparaciones con Túnez y Egipto. Nosotros, aunque mala y corrupta, tenemos una cierta democracia. Buena es la indignación, pero para algo. Alguien al final tiene que poner cosmos en el caos y reconducir la protesta a algo concreto. Si al final esto va a provocar la abstención de los votantes de izquierda, mal negocio. Se irá viendo.

fuente: http://blogs.21rs.es/lamet/2011/05/18/los-indignados/

Para profundizar, chequen este texto: http://www.attacmadrid.org/wp/wp-content/uploads/Indignaos.pdf