jueves, 19 de abril de 2018

José Antonio Pagola - BUSCAR DESDE DENTRO


José Antonio Pagola - BUSCAR DESDE DENTRO

No se pueden diseñar programas o técnicas que conduzcan automáticamente a Dios. No hay métodos para estar con él de forma segura. Cada uno tiene su camino por seguir, pues cada uno tiene su manera de abrirse al misterio de Dios. Sin embargo, no todo favorece en igual medida el despertar de la fe.

Hay personas que nunca hablan de Dios con nadie. Es un tema tabú; Dios pertenece al mundo de lo privado. Pero luego tampoco piensan en él ni lo recuerdan en la intimidad de su conciencia. Esta actitud, bastante frecuente, incluso entre los que se dicen creyentes, conduce casi siempre al debilitamiento de la fe. Cuando algo no se recuerda nunca, termina muriendo por olvido e inanición.

Hay, por el contrario, personas que me interesan mucho por lo religioso. Les gusta plantear cuestiones sobre Dios, la creación, la Biblia ... Hacen preguntas y más preguntas, pero no esperan la respuesta. No parece interesarles. Naturalmente, todas las palabras son vanas si no hay una búsqueda sincera de Dios en nuestro interior. Lo importante no es hablar de "cosas de religión", sino que se trata de un Dios en la vida propia.

A otros les gusta discutir sobre religión. No sabe hablar de Dios si no es para defender su propia posición y atacar la del contrario. De hecho, los debates sobre temas religiosos no hacen sino que favorecen la intolerancia y el endurecimiento de las posturas. Sin embargo, quien busca sinceramente a Dios escucha la experiencia de quienes creen en él y en la gente de los han abandonado. Yo tengo que encontrar mi propio camino, pero me interesa que me encuentren los demás sentido, aliento y esperanza para enfrentarse a la existencia.

En cualquier caso, lo más importante para orientarnos hacia Dios es invocarlo en lo secreto del corazón, a solas, en la intimidad de la propia conciencia. Es ahí donde uno se abre confiadamente al misterio de Dios o donde decide vivir solo, de forma atea, sin Dios. Alguien me dirá: «¿Pero cómo puedo invocar a Dios si no creo en él ni estoy seguro de nada?». Se puede. Esa invocación sincera en medio de la oscuridad y las dudas es, probablemente, uno de los caminos más puros y humildes para abrir el Misterio y hacernos sensibles a la presencia de Dios en el fondo de nuestro ser.

El cuarto evangelio nos recuerda que hay un hijo del redil y un hogar lejos de la comunidad creyente. Pero Jesús dice: «También tengo estas cosas que atraer, para que escuchen mi voz». Quien busca con verdad a Dios escucha, tarde o temprano, esta atracción de Jesús en el fondo de su corazón. Primero con reservas tal vez, luego con confianza, un día con alegría honda.

Domingo 4 Pascua - B 
(Juan 10,11-18)
22 de abril 2018

José Antonio Pagola 



PASTOR DE TU PUEBLO
Florentino Ulibarri

Pastor de tu pueblo,
Tú nos guiaste por mesetas montes y cañadas,
con paciencia, ternura y sabiduría,
como los viejos pastores guían sus rebaños.

Hoy estamos desorientados y sin sueños.
¿Por qué no vienes a estar con nosotros un rato?
¿Por qué no nos sacas de estos apriscos vanos?
¿Por qué sigues sentado en tu trono de nubes?

Andamos errantes por campos agostados
sorbiendo el polvo y nuestro llanto;
nos flaquean el ánimo y las fuerzas
y no encontramos un lugar de descanso.

Hemos perdido el horizonte que nos señalaste
y somos víctimas de nuestros miedos,
de nuestros anhelos frustrados en el camino,
de nuestros egoísmos y laberintos.

Pero somos los mismos que sacaste de la esclavitud,
que guiaste y acompañaste por el desierto
y después invitaste a vivir en todos los rincones
y países que tú amas, cuidas y mantienes.

Crecimos como las estrellas del cielo.
Llegamos hasta los confines de la tierra.
Nos hicimos presentes en todos los continentes,
y ahora estamos aletargados, encogidos, con miedo.

Nos dijiste que éramos tu rebaño escogido,
tu pueblo, tu iglesia, tus hermanos ...,
y nos hemos convertido en el cachondeo diario
de quienes caminan a nuestro lado.

Tú, que eres buen pastor, con entrañas y corazón ...
Tú, que conoce a los tuyos por su nombre ...
Tú, que los defiendes de lobos y otros peligros ...
Tú, que prometiste darnos vida siempre ...

¡Sílbanos tus alegres canciones que motivan,
llévanos por tus caminos preferidos,
condúcenos a los pastos que alimentan
ya las fuentes refrescantes que Tú conoces.

¡Muéstranos tu rostro alegre y luminoso,
como el sol nos ofrece generoso el suyo!
¡Guianos, en estos tiempos de duda e incertidumbre,
con paciencia, ternura y sabiduría!

¡Reúnenos,
cúranos,
defiéndenos
y danos tu Espíritu!




JESÚS EL ÚNICO PASTOR QUE NOS DEBE GUIAR A TODOS
Escrito por Fray Marcos
Jn 10, 11-18

El texto que acabamos de leer está enmarcado en un contexto más amplio de polémica entre Jesús y los fariseos, después de la curación del ciego de nacimiento. Quien no entró por la puerta, es ladrón y bandido. Quien no es dueño de las casas, sin embargo, no está dispuesto a dar la vida por ellas. No se trata de una propuesta anodina sino de una denuncia en toda regla. Todo el poder que no se pone al servicio del pueblo es contrario a Dios. Hemos abandonado los relatos pascuales, pero no nos salimos del tema pascual.

No es verosímil que Jesús se declarara pastor de nadie. Este evangelio se escribió después de morir Jesús y nosotros cuenta que no lo que dijo era lo que aquellos cristianos pensaban de Jesús. Ellos sí se han enviado dirigidos por Jesús y intentan seguir sus directrices. En el AT el título se aplica a Dios oa los dirigentes. En tiempos de Jesús, el pastor era, casi siempre, el dueño de un pequeño número de mujeres, incluso las que tenían que ser personalizadas, inclusive, cobijándoselas bajo el mismo techo, llamándolas por su nombre propio. De ellas dependen el sustento de la familia.

El pastor modelo está en contraposición con el mercenario. El pastor que es dueño de las muñecas ha muerto por sí mismo y no tiene importancia arriesgar su propia persona para defenderlas de ningún peligro. El mercenario está por dinero, las cosas en el pecado. Dados de En (4 Esd 5,18): "No nos abandones como pastor a su rebaño en poder de lobos dañinos". La figura del lobo está en paralelo con la del ladrón y bandido, que arrebata y dispersa. Precisamente lo contrario de lo que hace Jesús, reúne las dispersas (11,52)

La imagen del pastor fue muy utilizada en el AT. Se aplicó a los dirigentes, muchas veces para llamar la atención de que no cumplían con su deber. Se aplicó al mismo Dios que, el cansado de los malos pastores, terminó por apacentar Él mismo a su rebaño. La única idea original de Jn es la de dar la vida por las niñas. Seguramente es una interpretación de la vida y muerte de Jesús como servicio a los hombres. No se trata de un discurso de Jesús, sino de una manera de trasmitir lo que aquellos cristianos pensaban sobre él.

Yo soy el buen pastor. No se trata de resaltar el carácter de bondad o dulzura. La traducción oficial devalúa la expresión. "Bueno" en griego, sería (agathos). (Kalos) significa bello, ideal, excelente, único en su género. Denota perfección suma. No se dice solo de las personas (2, 10) Pastores "buenos", puede haber muchos, Pastor ideal solo puede haber Uno. El tomar el evangelio que acabamos de oír como excusa para hablar de los obispos y los sacerdotes no tienen ni pies ni cabeza. La tarea de los dirigentes no tiene nada que ver con lo que queremos decir el evangelio.

El buen pastor se entrega el mismo por las ovejas. La vida (psukhên) se identifica con la persona. En griego existe tres palabras para designar vida: "bios", "zoê" y "psukhê". No significa lo mismo, y por eso puede causar confusión. Psukhên significa persona, es decir, capacidad de sentimientos y afectos. "Tithesin" no significa dar, sino poner, o mejor, exponer, arriesgar. Como pastor excelente, Jesús pone su persona al servicio de los demás durante toda la vida. Jesús se desvive por los demás.

Desvivirse: Mostrar incesante y vivo interés, aplicación o amor por una persona (DRAE). Es exactamente lo que queremos decir aquí de Jesús. La entrega de la vida física es la manifestación extrema de su entrega continuada durante su vida. Quien no ama hasta dar la vida no es pastor auténtico. El máximo don de sí mismo es la comunicación plena de lo que él es. No se trata de que, por su muerte, se nos conceda algo venido de fuera. Se trata de su vida, al servicio de todos, prende y se desarrolla en los demás.

Conozco las madres y las madres me conocen. No se trata de un conocimiento a través de los sentidos o de la razón. En el conocimiento y el amor de todos juntos. Ese conocimiento mutuo es una relación íntima, por la participación del Espíritu. Esta reciprocidad nos lanza a años luz de la simple imagen de oveja y pastor. Este mutuo conocimiento-amor, lo compara con el que existe entre Jesús y el Padre. La comunidad de Jesús no es una filiación externa, sino una experiencia-vivencia de amor.

Tengo otras cosas que no tengo hijo de este Sitúa en su evangelio en el amplio contexto de la creación. De ahí deducir la visión universalista de la misión de Jesús. Los supuestos privilegios del pueblo de Israel, desaparecen Ya en el prólogo habla de la "luz que ilumina a todo hombre". Nada que ver con creer elegidos o pensar en Dios solo en propiedad. Todas las religiones han caído en esa trampa; la nuestra ha sido la más exagerada en esa reivindicación de una exclusividad de Dios.

Un solo rebaño, un solo pastor. La ausencia de conjunción "y" o preposición "con" entre los dos términos, indica que la relación entre Jesús y el rebaño no es de yuxtaposición ni de compañía. Jesús como fuente de vida es el aglutinante que es la comunidad como tal. No puede ser encerrado en delegaciones. Su base es la naturaleza del hombre acabado por el Espíritu que da cohesión interior. Jesús no ha creado un corral donde se miden todos los hombres y mujeres de su rebaño.

El dar Vida empalma con el tiempo de Pascua porque la experiencia pascual es que Jesús les comunica Vida. Nosotros tenemos la posibilidad de hacer nuestra vida. Se trata de la misma Vida de Dios. "El padre que vive me ha enviado y yo vivo por el padre, del mismo modo que me vino a vivir por mí". El que yo vengo, quiere decir el que me hace, el que se identifica con mi manera de ser, de pensar, de actuar, de vivir. Si Jesús es pan de vida, no es porque lo comemos porque no nos quedamos atrás.

En la medida en que cada uno de nosotros hayamos hecho nuestra vida, estaremos dispuestos a desvivirnos por los demás. El salir de sí mismo e ir a los demás, para potenciar su Vida, no depende de las circunstancias; es un movimiento que tiene su origen en esa misma vida El amor que nos pidió Jesús está reñido con la clase de acepción de personas. No estamos acostumbrados a tener este detalle en cuenta, y así creemos que es amor lo que no es más que recíproco interés o simpatía visceral.

Meditación-contemplación

"Yo doy mi vida por las niñas".
No se trata de dar la vida muriendo,
sino de poner toda la vida al servicio de los demás.
Solo lo que se da, se gana
Todo lo que se guarda, se pierde.

Fray Marcos




PASADO, PRESENTE Y FUTURO
José Luis Sicre

En los domingos anteriores se han grabado varias apariciones de Jesús resucitado. A partir de este domingo y hasta la Ascensión las lecturas del evangelio, tomadas siempre del evangelio de san Juan, se centrarán en diversos aspectos de la relación entre Jesús y el cristiano: buen pastor, vid y sarmientos, mandamiento nuevo, oración sacerdotal.

No es fácil encontrar una relación entre las tres lecturas de hoy porque se usan imágenes muy distintas: piedra angular para hablar de Jesús (1 lectura); padre e hijos para hablar de Dios y nosotros (2ª lectura); pastor y rebaño, para hablar de Jesús y nosotros (evangelio). Buscando una relación entre ellos la relación en el ritmo del tiempo de Jesús y de nosotros.

Pasado y presente de Jesús (Hechos de los apóstoles 4,8-12)
Se supone conocido el relato anterior. Pedro y Juan subieron al templo para la oración de los medios de comunicación tarde y en la puerta. Hermosos nombres tendieron un mensaje que les pide limosna. Pedro lo agarra de la mano derecha, lo levanta y lo cura. Ante el asombro del pueblo, Pedro pronuncia un discurso en el que atribuye la curación a Jesús (este discurso se leyó en parte el domingo pasado, 3º del ciclo B). Los sacerdotes, el comisario del templo y los saduceos, se irritan al escuchar sus palabras y al día siguiente los convocan ante el Consejo y los interrogantes. Para comprender la respuesta de Pedro debemos recordar que, para juzgar, el nombre equivale a la persona. El nombre de Jesús es Jesús.En las pocas palabras que pronuncia Pedro se resume el pasado y el presente de Jesús. El pasado ofrece una imagen de él totalmente pasivo: no se guarda su predicación ni sus milagros. Sólo se cuenta lo que hizo con las autoridades judías y Dios. Las autoridades lo revoque y crucificaron; Dios los resucitó y convirtió en piedra angular. De esto se puede deducir su situación presente: él es quien tiene curado al lisiado, y el único que puede salvarnos a todos nosotros.

Presente y futuro del cristiano (1ª carta de Juan 3, 1-2)
La 1ª lectura habla del pasado y el presente de Jesús. Esta 2ª, de nuestro presente y nuestro futuro. El presente: somos hijos de Dios. El futuro: seremos semejantes a Dios. Cuando hay un niño siempre se buscan padres con el padre, la madre y otros miembros de la familia. Para el autor de la carta, nuestra semejanza con Dios no es algo que se perciba ya desde ahora; se manifiesta en el futuro. Pero eso no impide que seamos ya realmente hijos de Dios. Lástima que esto no se valore. Si fuéramos hijos de un deportista famoso o un cantante de moda, todos querrían hacerse una foto con nosotros.

Presente y futuro de Jesús (evangelio de Juan 10, 11-18)
La imagen del pastor era frecuente en el Antiguo Oriente para referirse al rey: simbolizaba la relación correcta con sus súbditos, que no era ser despótico sino preocupada por su bienestar. Jesús se la aplica, pero llegando a un extremo que no se da entre los pastores: la vida por sus hijos. Es cierto que un pastor, una diferencia del asalariado, está dispuesto a luchar con el lobo para defender al rebaño. Pero no es normal que esté dispuesto a morir por eso. A tanto no llega. Jesús, en cambio, tiene su misión: dar la vida por ellas. No lo hace por obligación, forzado, sino libremente. Sabiendo que esa vida que entrega la nueva. Y esto tampoco puede hacerlo un pastor normal y corriente.Aunque el evangelio hable de Jesús como "el buen pastor" debería haber dicho: bueno y absolutamente excepcional. Este pasaje del evangelio concede también especial importancia al futuro de Jesús: a su trabajo con respecto a futuro. Es una referencia a las comunidades cristianas que se forman en los países paganos y todos nosotros.

Relacionando las tres lecturas, Jesús, buen pastor, nos ha salvado y nos ha hecho los hijos de Dios. A nosotros nos corresponde escuchar su voz y agradecerle a don que nos ha hecho.

José Luis Sicre




SER O TENER
Pedro Miguel Lamet, SJ.

Se dijo que el viejo Séneca acaba de salir de unos días grandes que "la compra lo necesario, no lo conveniente" Lo innecesario, aunque solo sea un céntimo, es caro ". Y es que todos los demás son víctimas de un consumo compulsivo .

Aparte de fenómeno de huida, evasión, escape de la soledad o de adquirir imagen, lo que solemos ignorar es que este comportamiento oculta un peligro mucho más serio. Porque olvidamos que la idea es dominante, consciente o inconsciente, que está detrás de este fenómeno del consumo, que se caracteriza por nuestra sociedad, es siempre la misma: Tener es igual a poder. O "tanto tienes, tanto eres". La gente no se fija en la profundidad de tu mirada, el valor de tus palabras, tu capacidad de definición y comprensión. Te mira la apariencia, el traje, el modelo de coche y hasta la marca del móvil. Por la misma razón, por ejemplo, se nos produce un rechazo por la vestimenta, el color de la piel o el estatus económico.Esto explica que los hayamos casi instintivamente del roce de un inmigrante o un mendigo, sin apenas haber conversado con ellos.

Erich Fromm denunció en sus excelentes libros que, para dominar otros seres humanos, necesitamos usar el poder con el fin de doblegar su resistencia. Y que para mantener el dominio de la propiedad privada que funciona dicho poder para proteger a los que quisieran quitárnosla, porque ellos, como nosotros, nunca tienen bastante; el deseo de tener propiedades privadas produce el deseo de usar la violencia para robar a otros de manera abierta u oculta. En esta peligrosa órbita del "tener", nuestra felicidad depende de nuestra superioridad sobre los demás, de nuestro poder, y en último término, de nuestra capacidad para conquistar, robar y matar. De aquí que tal ansia acabe por engendrar violencia.

Por el contrario desde la mentalidad de los que se preocupan por "ser", la dicha depende de amar, compartir y dar. Es gratis, y hoy día lo gratuito no está de moda.

Las preguntas son: ¿Por qué compramos de forma compulsiva? ¿Qué nos lleva a pasar tanto tiempo en esos santuarios laicos que son los grandes almacenes? ¿Se trata de una conducta patológica o de una auténtica necesidad? ¿Qué pasos para seguir para los jóvenes subyugados por las marcas en vez de la bondad del producto? ¿Qué esperanza tenemos para la cura de esta especie de enfermedad colectiva?

Por una parte, el problema nos plantea un círculo vicioso: Nuestra sociedad, basada en la economía neoliberal, necesita el comercio para subsistir y nos envuelve en la burbuja de la publicidad hasta atraparnos y crearnos falsas necesidades. Por ejemplo, comenzamos los coches, pero redujimos la producción del automóvil y la inflación. Por otra parte, este esquema no está destruyendo como la sociedad contaminada del planeta y lo que es peor, olvidando una sana ecología espiritual, que de una educación en valores más que en la carrera por el dinero a la que se puede crecer sin pudor a nuestros hijos.


El resultado es que la gente, embotados sus sentidos, se pierde lo mejor de la vida. O como decía José Ortega y Gasset: "Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen". Sólo cierto ayuno permite despertar de este atractivo colectivo, la locura del tener frente a la alegría del ser, que nos hace personas.

Pedro Miguel Lamet, SJ.



El Papa habló: ¿temblor o terremoto en el episcopado chileno?
Jorge Costadoat, Sj. (Chile)

Se pronunció el Papa: "... incurrió en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada". Continúa la carta enviada ayer por Francisco a los obispos chilenos: "Ya desde ahora pido perdón y todos los que quieran ...". El papá acierta en el tono y en el fondo. Pero, sobre todo, abre la esperanza de una solución a la crisis del episcopado chileno y de una recuperación de la confianza en él de parte de los católicos y de los chilenos en general. Aún así, todo lo que pase, que aún no haya terminado, deja planteados problemas sin resolver que afectan a la iglesia en todas partes del mundo y que, en lo inmediato, a la iglesia chilena le han costado demasiado caro.


Vamos por orden. ¿Informaron mal al papá como para haber sido nombrado y mantenido en el cargo al obispo Juan Barros? ¿Quién no hizo la guerra con fuerza y ​​claridad en la situación de los abusos sexuales y de la conciencia del crimen en Chile, especialmente los casos en el círculo del P. Fernando Karadima, han estremecido al país? Por la información que tenemos, sin haber sido Monseñor Ezzati ni Monseñor Silva, los últimos presidentes de la conferencia, ni la conferencia misma, ni muchos obispos más. ¿Cuáles fueron entonces? Talvez fue Monseñor Francisco Javier Errázuriz. No lo sabemos Pero él ha debido informar correctamente a Papa y Francisco tiene que escuchar con más atención que otros, porque lo conoce bien y es uno de los nueve consejeros más estrechos que tiene. ¿Ha sido el nuncio, Monseñor Scapolo, quien lo informó deficientemente? Hemos de suponer que el Papa también ha debido confiar en él. Del nuncio ha dependido en gran medida el nombramiento de Barros. En eso consiste su cargo. Si al Nuncio lo pasaron a llevar en el nombramiento de Barros, ¿quién lo hizo? ¿Por qué Scapolo aceptó que lo hicieran?

El Papa espera juntarse nuevamente con los obispos chilenos en Roma y suponemos que, en esta ocasión, se solucionarán los problemas que hayan tenido. Es casi evidente que el obispo Barros tendrá que dejar el cargo. Pero, ¿solo él? ¿Qué información le llegó a Francisco en el informe de Scicluna que puedo servir al episcopado para la situación penosa en la que se encuentra? La salida de Barros, a estas alturas, es una solución de poca monta. El problema del episcopado chileno es antiguo y mucho mayor. Si no lo fuera, Barros no sería obispo de Osorno.

A mi entender la incomunicación en la iglesia es el problema número uno. Esta incomunicación tiene diversos planos. En el plano más profundo, existe una distancia gigante de mentalidad entre las autoridades y la mayoría de los católicos. Los católicos, entre ellos muchos sacerdotes, no nos sentimos culturalmente representados por los obispos. Entendemos el Evangelio en registros culturales diferentes. El tema emblemático es la situación de la mujer. Una comprensión razonable del Evangelio hoy, daría a ella el lugar de la dignidad que la verdadera doctrina y la organización clerical le desconocen. Son muchos otros los asuntos pendientes. No me puedo alargar

En lo inmediato, la incomunicación entre el Papa y los católicos se ha expresado como un propósito del nombramiento de un obispo, pero por el nombre de todos los obispos. ¿Por qué estos nombramientos dependen principalmente del nuncio? ¿Por qué los hace en última instancia el Papa?

Creo que llega la hora en que las iglesias locales tienen una palabra decisiva en la elección de sus autoridades. Los laicos también tendrían que tener más de un voto. Y, por cierto, derecho a veto, como lo han ejercido los osorninos. No puede ser que los obispados "se consigan" en la corte vaticana tras años de escalamientos, paletas y cocktailes en las embajadas. ¿Cuánto han influido en los nombres de obispos en las famosas cartas del temible Cardenal Medina?

El problema es todavía mayor. Llega la hora de que las iglesias regionales dejen de depender tanto de la iglesia de Roma. El Papa tiene por misión unir a las iglesias y representar la unidad de la Iglesia de Cristo. Pero constituye un exceso intolerable -además de que- que pretenda gobernarlas a todas. El modelo de la monarquía absoluta adoptado por Iglesia católica los años de Carlos III y Luis XIV no da para más. A los católicos nos falta democracia y, bajo algunos aspectos, respeto a los derechos humanos dentro de la misma iglesia. Falta rendición de cuentas. ¿Quién responde al pueblo de Dios? Los católicos viven desinformados. Todo se resuelve en sus espaldas y en secreto.

Los católicos de Osorno nos llevan la delantera. Queda mucho por andar.


Jorge Costadoat, Sj. (Chile)